UNA NOCHE LLENA DE LASAÑA

El título de esta entrada es el deseo más repetido por  Gardfield. Soy como él. En muchos sentidos. A menudo, me creo lo que no soy. Peco de casera, cómodona y de redonda. – Lo de las rayas es más cuestionable. Depende de la época del año-. Hago mías muchas de sus frases (o, quizás, Jim Davis tenga una conexión directa con mi mente): pienso en grande, me lo como todo, hago lo que sé y tengo kilos de diversión. Y también soy amante de la lasaña. Su plato preferido. Treinta y un años dándole la lata al bueno de Jon y a Odie con aniversarios y lasañas engordantes. Yo no soy tan fiel.

La pasta no me vuelve loca -y menos la rellena comprada que, en general, detesto. Honrosa excepción: los soles de calabaza y queso de Buittoni frescos- pero los canelones y lasañas caseras saben a domingo, a reunión familiar, a sabiduría del aprovechar “repuis”. A FAMILIA con mayúsculas, a INFANCIA. Me gustan. Aunque estén reñidas con la báscula. Evidentemente. Demasiadas grasas en los contundentes rellenos de carne, en las  abundantes montañas de queso para gratinar (¡qué es una lasaña si no está dorada!), en la nata y harina de la bechamel más cremosa,… Un festival de calorías en bandeja horneada.

Pero me sumé encantada a la propuesta surgida de la mesa en el Restaurante Urola. Habíamos llegado allí, tras la visita a la Zaragozana, al amparo de la quedada: #gastonomada#zaragoza y el azar nos sentó con un grupo de blogueras mañas. Unas maestras de la repostería y de la cocina, con sus respectivas parejas. Se suponía que íbamos a  “desvirtualizar” a personas que seguíamos por la red , que venían de lejos, que era difícil coincidir de otro modo, pero el corto trayecto nos dispuso así y , sin duda, fue para bien. Disfrutamos de una interesante conversación, compartimos dudas, repasamos vidas coincidentes (¡hasta hubo reencuentro de ex-compañeras de instituto y todo!) y, así, sin saber muy bien cómo, acabamos planteándonos quedar para compartir las recetas de lasaña que mejor nos saliesen!. Paula –conlaszarpasenlamasa– Bea –sinsalirdemicocina-,  Susana –delantalomandil-, Mª José -laculturadeltupper-, que al final no pudo venir, y servidora.

  • La cita: a finales de octubre, cuando no tuviese cursos Paula, (¡ya he dicho que es una experta maestra!) y cuando no hubiese obligaciones para el resto. ¡Qué difícil!. Pero pudo ser: el 27 de octubre (para la mayoría, al menos).
  • El lugar: Bar Teyba. Un clásico del barrio de La Jota. Segundo hogar de Bea.
  • Ingredientes de confianza: buena gente, buen lugar, buenos alimentos, mucha pasión por la cocina, … Imposible fallar.

Se avecinaba lo peor para mí: decidir. Rechazadas las opciones tradicionales porque mi conciencia vegana crece, porque cada vez lo bañado en salsa de tomate me repele más y porque ya iba a haber, al menos, dos esas versiones, me tocaba buscar una nueva opción que me hiciese culpabilizarme un poco menos. Tuve a Bea mandándome enlaces por email, a mi hermana proponiéndome ideas por el móvil, a Rosa rebuscando en los libros de casa,… -gracias, chicas- Para, al final -¡cómo no!- hacer lo que me vino en gana. Es decir, ser ácrata y dejarme llevar por mis impulsos y lo que había en mi nevera y despensa, sin seguir receta alguna. Rosa se negó a secundarme y optó por hacer la suya propia, así que en vez de llevar una lasaña y un entrante, llevamos dos tipos de lasaña diferentes.  Lo mejor.

  1. La suya, de la que no hay fotos: LASAÑA DE BACALAO CON ESPINACAS. Buenísima. Saludable y también distinta. La rellenó bastante de espinacas y las placas eran de esa verdura en vez de las de huevo que yo utilicé alternándolas (ambas de -Gallina Blanca, en su versión El Pavo, sin necesidad de hervir). No se pasó con la bechamel ni con el queso y en su farsa incluyó -en vez de pasas o piñones más calóricos- muchas verduritas:  cebolla, zanahoria, pimiento rojo, champiñones,… rehogadas con poco aceite (al aroma de ajo asado, eso sí) y brandy trufado, convenientemente salpimentada y horneada. ¡De rechupete!.
  2. ¿De dónde surgió mi inspirada LASAÑA DE CALABAZA Y YUCA?. De dos visitas: una a la verdulería de cercanía que visito últimamente donde, pese a no ser un producto kilometroCero, el aspecto de una yuca reluciente me atrapó y donde traen sus propias calabazas a vender. Me recordó a la pasta fresca que he mencionado antes. Tan dulce…

La otra visita: las que realicé a mi Amiga Invisible Gastronómica, Sonia -superjueves-. A ella le tenía que enviar mis regalos. Nunca antes había tenido noticia de su existencia y necesité de unos días para remirar su blog, saber qué le gustaba y que no. Y, ¡oh, sorpresa!, tiene varias recetas de lasaña y ya no come carne. Muy acorde con mis deseos. Así que leí atentamente sus propuestas, las relacioné con lo comprado y…¡voilá!: me puse a cocinar una versión de su lasaña de verduras y pistachos. No me gusta la lombarda así que cambié esa capa por la de la yuca y no tenía pistachos pero sí otros frutos secos. Y, por último, yo no uso mantequilla así que el aceite es el unto que une la bechamel (con su pizca de nuez moscada, en eso sí soy tradicional) y el que evita que se peguen las placas a la bandeja (apenas un poco extendido con el pincel).

De paso, sirva mi receta de homenaje particular. Me hizo pasar buenos ratos con sus citas culinarias los jueves en el trabajo, allí, en su Valladolid. ¡Y qué buenos recuerdos me trae esa ciudad!. En mi formación como Psicomotricista, realicé varios cursos allí. Aprendí y disfruté mucho en tu ciudad, Sonia. Eso no te lo conté en la carta. Y no fueron esas mis primeras visitas. Antes, también había luchado en el Pisuerga, con las barcas, enzarzadas en un duelo de palas, nada romántico, que nos hizo dar vueltas y vueltas, en varios viajes de Semana Santa, en casa de la abuela de una amiga. Nunca aprendimos a remar. ¡Qué tiempos más remotos!. Me sentí feliz al tenerte como AIG´12. Me trajiste recuerdos buenos y un proyecto: voy a proponerles a mis camaradas el hacer algo así. Nosotras también comemos los jueves en el trabajo. -¿Coincidencia?. ¡No lo creo!-. Nuestra situación laboral está un poco tensa y ¡no hay nada que una comida compartida no apañe!. Veremos si sale. De nuevo, gracias Joana por hacer esto posible.

Una lasaña me dió para mucho. Sus capas sucesivas contienen una historia propia:

Calabacín, zanahorias y cebolla de Aranda. Últimos coletazos de la cosecha paterna. Apenas sofritas y cortadas con la mandolina, tras rebanarme un cachito de mi pulgar derecho. ¡Traidora, siempre me la juega!.

Calabaza a cuadradines, puerros fritos y avellanas con nueces sofritas. Me voy a hacer adicta  a la calabaza naranja. -¡Salvaré a todas las que pueda de la tortura de Hallowen!-. Tan dulce, tan suave. Y las nueces y avellanas estaban recién traídas de Asturias. ¡¡El regalo de Pacho de cada otoño!!.

Yuca y pimiento rojo, variedad  Calpisa, a la brasa de Montaña. Recién recolectados de sus propios campos y asados al momento. Los fuimos a buscar allí mismo previo encargo. Un lujo para los urbanitas. La yuca, en cambio, no aportó mucho en cuanto al sabor. Si a la consistencia. Y calorías, me temo. No fue una buena elección en ese sentido. Hay que cocerla porque si no es peligrosa, es algo insípida y su textura también me resulta discutible pero en el conjunto de las capas resulto acertada. Le añadí bastante pimienta, sal y avellanas. Eso sí, con el caldo resultante de cocerla junto al de la calabaza, hicimos una veluté de fiesta, decorado con jamón picado, para comer al día siguiente que fue un  EXITAZO TOTAL.

La decoración final, tras suceder las capas de vegetales alternativas, fue con queso para gratinar  (poco) y queso de cabra President. Lo siento por el camarero del bar que no probó ni una porque todas llevaban queso. La mía llevaba poco pero como tiene un intenso aroma y sabor, tampoco pudo probarla.

Conclusiones: el refrán dice que “de una boda, sale otra boda” y desconozco si es así porque no he asistido a muchas (¡una suerte y ni falta que hace!) pero sé que “de una comida agradable, salen otros muchos encuentros”. De hecho, repetimos en #gastronomada#logroño y repetiremos en “Teyba” porque ya nos hemos emplazado para la siguiente “quedada de tapas“. Va a ser otro placer, seguro. Como lo fue ésta de la que sólo he hablado de nuestras recetas porque de las viandas ajenas van a hablar sus doñas, hoy también, así que si os pica la curiosidad por saber más, linkea en sus nombres, lo agradecerá tu estómago… ¡Buen provecho!.

Y, de postre, una canción ochentera del grupo pucelano Johnny Juerga y los que remontan el Pisuerga – con VA A LLOVER (que eso era lo que decían que iba a ocurrir en este no-puente de Todos los santos y ¡ya ves!)

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16 respuestas a UNA NOCHE LLENA DE LASAÑA

  1. Paula dijo:

    Pero bueno, tú te has equivocado de profesión, deberías ser periodista!!! Esto es una buena crónica de lo sucedido y lo demás tonterías.

    Qué bien que ya tenemos en el horizonte la próxima cita. Lo pasé genial y vuestras lasañas vegetales me gustaron muchisimo!!!

    Besos a las dos. Paula

    • Liacice dijo:

      Gracias, Paula, tus palabras me sientan mejor aún que tus tartas -¡¡¡que ya es decir!!!- porque a mí siempre me parece que alargo demasiado las explicaciones, que me voy por las ramas, que aburro pues lo que cuento sólo lo entiendo, me interesa y me llena a mí e intento recortar pero…¡se me resisten las palabras, no quieren irse las muy puñeteras y si empiezo a mermar el relato, me parece que queda raro, cojo, como ajeno, de otra persona…En fin,¡que claramente necesito un pulido de estilo (igualq eu de retoque fotográfico, uso de las redes,…) pero, es cierto que me gusta, me engancha y necesito escribir (aún más que cocinar y comer) y dar rienda suelta a mis “cociditos y pucheros” mentales.
      Un besazo y ¡hasta pronto!

  2. Rosa Abad dijo:

    genial!!!! Qué hambre da… por Dios!!!!! Gracias por la entrada.

    Besicos de lasaña….

    • Liacice dijo:

      ¡Uhmmmm, eso de besicos de lasaña suena muy bien!. ¡¡¡Me entra una lascivia…!!! Y a ti, en cambio, ¡va a ser verdad que la buena mesa te vuelve muy religiosa!. Ja, ja. En la cena no paraste de mencionar a las vírgenes y santas de todo pelaje y, aqui, en una sola frase, ¡ya has mencionado al jefe supremo de algunos!. Jajajaja. ¿Ves cómo es cierto que nunca acabas de conocer a alguien?. Nunca te ví tan mística. Un beso de bechamel picante.

  3. Superapetitosa…… dan ganas de ponerse a hacerla.

    • Liacice dijo:

      ¡Anímate a ello, Alberto, es fácil, divertidade hacer y comer y nutritiva sin ser pesada!. Lo tiene todo. Yo pienso repetirla. Con variaciones, claro, ¡que casi nunca soy capaz de repetir dos platos igual. Y, lo de la yuca no me/ te lo recomiendo (es mejor, si alguna vez te da por comprar ese tubérculo, hacer con él chips fritos o rodajas asadas). ¡Bon apetit y feliz viernes!. Ahora mismo me paso por tu casa.

  4. Encantada con vuestras lasañas y con tu forma de escribir! Pasamos una velada muy divertida y con ganas que llegue la próxima quedada.Besos

    • Liacice dijo:

      Esto hoy se parece a una presentación de J.L. Moreno. ¡Todo loas mutuas!. Jajajaja. Es inevitable, lo siento. A mi tendencia al bienquedar (que aunque no fui a colegio de pago mi familia era muy educadita) se une el que fue una noche especial, con las mejores lasañas que he probado en años y otras muchas exquisiteces, entre ellas el ambiente que creamos, de tan buen rollo, para ser personas que se conocen de tan poco (o quizás, por eso mismo, jeje, ¡que para tirarnos trastos a la cabeza ya habrá tiempo!). En fin, que ya sabes lo que pienso de tus aportaciones a la cena y de tu blog.
      Un beso y ¡feliz fin de semana!

  5. cocotelas dijo:

    Periodista y muchas cosas más, porque no veas como te cunde. Me encantó la entrada de Luna, tu perrita, entrañable y tierno.
    ¡Y que envidia te tengo, hija, parece que todo te sale fácil! Besos.

    • Liacice dijo:

      ¡Qué no, qué no, que no me resulta fácil ni adelgazar, ja,ja,ja!. Ni autocontrolarme en nada, incluida en la verborrea (por no escribir algo más soez, jajaja) pseudoliteraria. No es ningún mérito, tú mejor que nadie sabe los defectos de escritura que me acechan. Son monstruosamente laaaargos. Un beso y ¡feliz fin de semana!. Y tira la envidia por la ventana, ¡qué tú vales mucho!.

  6. BeatriZ dijo:

    Yo te digo como Paula ¡Tienes que hacer algo para ganar dinero con tu capacidad de comunicacion!. Que bien has escrito la historia desde su gestacion hasta el ultimo dia pasando por los correos de propuestas de lasañas y todos tus “momentos” hasta decidir revolver esa lista de ingredientes tan apreciados por vosotras y hacer una lasaña original como no habia comido nunca (la yuca recuerdo que la probe en mi viaje de novios y ya no he tenido ocasion de repetir) y el remate de frutos secos…. un acierto. El bacalao es mi pez favorito asi que os podeis imaginar lo que disfrute con la lasaña de Rosa (me alegro de haber retomado el trato despues de tantos años). En fin, muchas felicidades por tu post y deseando que llegue la de las tapas que yo ya he pensado en 3

    Besicos a las dos
    Bea

    • Liacice dijo:

      ¡Casi nada!. Ruborizada me tienes y…
      ¡Qué adelantada eres, Bea!. ¿Ya has pensado tres tapas?!!!!. Y yo/nosotras ni pensarlo. Nos pondremos a ello que si no nos pillará el toro.
      Un beso par ti y otro para tu family. ¡Feliz fin de semana!

  7. Marta dijo:

    Holaaa! Hacía semanas que no pasaba por aquí… y de repente, se me ha hecho la boca agua… me ruge el estómago… No hay derecho… qué rico!!! Eres genial, me encanta como escribes… Un besazo

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