SIGUE LA SENDA

En octubre de 2011, al leer la entrada sobre David Baldrich en La Papila Crítica, suscribí todo lo que escribió Manu Jiménez sobre su buen hacer en La Senda. David y su gran futuro por delante. Nada casual. Producto de formación en institutos y restaurantes de prestigio en Zaragoza y en experiencia acumulada en otras ciudades . Prometedor futuro ganado gracias a esfuerzos, búsquedas inquietas,  cercanía, buen producto,  precio moderad´simo en el menú y en los vinos,…

Sabía de lo que hablaba. No por sumarme de forma incondicional a una moda sobre preferencias ciegas del tipo “¿dónde va la gente?, donde va Vicente”. No. De hecho, escribí que se merecía esos elogios porque habíamos cenado en su restaurante, un mes antes, y fue un placer completo. Todos los sentidos disfrutaron. La boca con los manjares, la vista con las obras de arte en sus paredes, creando un ambiente  acogedor, el olfato con los aromas contrastados. Obtuvimos disfrutes gracias a una excelente profesionalidad como cocinero y una gran disponibilidad, saliendo al comedor a ofrecer explicaciones, recetas y repartir sonrisas. Disfrutamos de sus exitosos inventos culinarios y de su personalidad. En la cocina y fuera de ella. En su pequeño restaurante y, luego, al encontrarlo fuera. Como si te conociese, aún siendo desconocidos. Un gozo.  Salí entusiamada. Y no sólo yo. Fue una celebración íntima memorable (unida a un intento mutuo de animarnos para la vuelta al cole) que se transformó en todo un descubrimiento.

                                                     ALGUNAS DE LAS FOTOS DE LA PRIMERA VISITA (16/09/2012) y una muestra de… ¡cómo dejamos de relamidos los platos!.

Tras acabar de leer esa entrada, me prometí publicar ya el borrador de la mía  -que había decidido dejar reposar para no pasarme de lisonjera debido a la inmediatez- pero los problemas informáticos comenzaron a sumarse, agudizándose, surgieron nuevos retos y las imágenes y los elogios, quedaron almacenados. Hasta hoy.

Más tarde fui leyendo más y más entradas sobre él y sobre visitas a su restaurante, tantas que no quise caer en la repetición,  -¡mucho más cuando estaban ya tan bien descritas y fotografiadas las experiencias culinarias por mis camaradas de vivencias ebrogastrónomas entre otros!- así que me limité a dejar mis comentarios en las ya publicadas.  Fuesen buenas críticas o no tan buenas (la red da para todo y opiniones hay como gustos y colores).

Hoy lo recupero definitivamente porque el jueves, dos de febrero, volvimos a retomar  la senda. Echándole  guindas al pavo del frío polar, nos arrebujamos entre lanas y, dejándonos guiar  por la brújula subimos la cuesta hacia el sur de la ciudad. Así , con humor y ganas, seguimos la senda. La nuestra.

Y quiero expresar que, pese a que la magia de la primera vez se difuminó (con eso ya contaba), a que el momento personal fuese otro (las animadas charlas cruzadas, al ser ésta una cena más numerosa entre amigos, hicieron que fuese muy, muy amena y agradable pero también que mis neuronas se distrajesen más sobre lo que percibía el paladar), a la repetición de platos (no me importó mucho porque tanto la crema tibia de calabaza como  los huevos con ceniza de patatas, fueron mis preferidos la vez anterior), a que mi natural tendencia a lo soso me hiciese sentir las migas algo  saladas, a que el postre se presentase sin aros ni dobles helados como aparecía en otras crónicas y a que se le echase en falta en la sala al acabar (tanto que acabé molestándole para felicitarle),  aún me mantengo firme en considerar que reune ingredientes sobrados para hacerse un hueco merecidísimo entre los listados de restaurantes destacados de Zaragoza.

Y lo afirmo convencida, reconquistada, porque  sigue palpable la creatividad a discrección, porque administra bien las cucharadas de tradición  e innovación, porque sigue sorteando la crisis a base de ofrecer un menú variado, que sigue sorprendiendo y ¡al mismo  precio!. Y, también, por su afabilidad.  Demostrada en persona y en la virtualidad. ¡Qué eso cuenta y mucho!. A pesar de estar ocupado, ser tarde y estar cansado salió y hasta nos mostró el aséptico y garantizado funcionamiento de la germinadora.

Nos fuimos llevándonos variedad de sabores y temperaturas  presentes en la crema tibia (¡qué intensidad la del chipirón!) y la sorpresa de los frágiles caramelos del mejor embutido. Las mágicas  hojas de brocolí que parecían recién sacadas de un libro de fantasía donde las Xanas y duendes se alimentasen de ellos. La explosión de sabor al morder la esfera de mosto. La exquisita lujuria resultante de la mezcla de los ingredientes de los huevos y sus inusuales patatas. Las salsas que casaron perfectamente con carne y pescado. La maravilla del paté rebozado en sésamo. El  colorido de pétalos, caviares y esferas y de la lava verde y maravillosa del postre (que me asustó inicialmente ya que no me gusta el regaliz pero que me dejó una gratísima sensación global, con su sabor a tradición en las hierbas). Salimos con el estómago más que satisfecho y agradecidos por el servicio rápido, atento y dispuesto a explicaciones, … contentos de convertir un jueves rutinario en algo excepcional.

Así que no publico hoy una apreciación sino que reuno las dos experiencias gratifiacantes y altamente recomendables en una,  esperando  volver, en julio, a por la tercera…

Pd.: como intuyo que se llama “La Senda” por la canción de Heroes del Silencio (debería preguntárselo) aquí, no pega sino reproducirla y cantar aquello de “he de encontrar una senda que me lleve a (…) emprender la aventura (…) prométeme construir una senda que pueda recorrer (…) y he de cruzar, dar el paso hacia una vida anterior, (…) lo que siempre soñé hacer (…) construir una senda que pueda recorrer”.-

Y el emplatado se sirve en: Restaurante La Senda C/Fray Julián GArcés, 24 976 258 706

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4 respuestas a SIGUE LA SENDA

  1. Soul Kitchen dijo:

    Ay, Cecilia…Qué gusto da cuando encuentras un sitio así, donde puedes disfrutar y deleitar los sentidos con platillos ricos, ricos! Tiene todo una pinta estupenda! 🙂 Besets!! Raquel

  2. cocotelas dijo:

    Estos días tengo el apetito bien animado y no estoy dispuesta a reprimirlo. Así que esta entrada tan gustosa me viene de perlas. Un abrazo.

  3. José Luis dijo:

    Estimada amiga: tal como se ha venido anunciando reiteradamente, el próximo día 14 de febrero (martes) se celebrará la 2ª blogquedada a la que te invitamos expresamente. Hay un cambio en la hora, por motivos de disponibilidad de las salas. Será, finalmente a las 8 de la tarde en el Centro Cívico “Distrito 14″ del Barrio La Jota (Plaza de la Albada). Puedes ver más detalles en: http://bqds.blogspot.com/. Un saludo. JL Pueyo

  4. Bea dijo:

    Hola comedieta! gracias por el comentario en mi blog.

    Sin duda el tuyo merece todos los halagos a la honradez y originalidad que puedan hacerse, te repito que me encanta! y te aseguro que nos veremos mucho por aqui o por el mio! un fuerte abrazo!

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