CONCIENCIAS Y HOMENAJES

Aunque tengo varias entradas pendientes de publicación,- esperando pacientes, corriendo el riesgo de ser defasadas- no puedo dejar de trascribir parte de la conversación y  lo vivido el sábado. Tal cual sucedió (o casi):

-Ringggg. Ringggg. Ringgggg- rauda acudo a descolgar el teléfono que el contestador se dispara al cuarto tono y, desde la terraza por la que ando trajinando, me ha costado identificar que era de mi casa de donde procedía el sonido:

–  ¿Hola?-contesto, sin resuello, mientras pienso en reinventar otra fórmula al descolgar.

–  ¿Qué te ocurre?, ¿te encuentras bien?, – identifico la voz al otro lado del cable al instante y, a pesar de ello, intento responder pero, como siempre, se me queda en  la garganta la explicación- porque precisamente te llamó por eso…

La breve pausa de su respiración me permite sólo decir: -¿Por?- perpleja porque, que yo sepa, aún he necesitado ni una triste visita a mi Centro de Salud en todo el año. Ni recuerdo que me aqueje dolor alguno. Al menos de momento, que está tarde, es probable que  tenga que pagar el exceso de peso y posturas forzadas transplantando y acarreando macetas…

  -¿Pero es que, es que, no lees los periódicos ni escuchas la radio, no te has enterado?- ni siquiera intento responderle sobre qué es eso que, según su opinión, es tan vital conocer: sé que me lo va a decir, a bocajarro, a continuación, sin esperar mi respuesta- se ha muerto Félix Romeo.

¡Acabáramos, era eso!. Y, como una punzada procedente del mutuo conocimiento me advierte de los derroteros por la que va a  discurrir su soliloquio, me acomodo en la silla y agarro el lápiz y el bloc de notas. Del oír -que no escuchar a mis familiares- han surgido verdaderas obras de arte, dignas de exponer. Que la que está la otro lado es mi tía, pero sé que habla por boca de su hermana. La histérica de mi progenitora le ha inducido a llamarme con la disculpa del “a ti, te hace más caso, que sois casi del mismo tiempo -casi dice y ¡nos llevamos veinte años!, ella de más claro- y, al menos, no te responde como gripia ni te cuelga!.

– Sí, me enteré ayer.- Sin más, ¿para qué?-…

-¿Ayer?. Si lo han dicho esta mañana. Con dos páginas y varias referencias en El Heraldo. Lo conocías, ¿no?. Claro que sí, -¡qué boba soy!-, ¡cómo no lo vas a conocer si era de  Las Fuentes y, a lo mejor, hasta fuisteis juntos al instituto!.

Si me hubiese dejado le hubiese contado que me enteré, de sopetón, navegando por el facebook, cuando alguien colgó el retrato magistral que Pepe Cerdá le hizo, sobre fondo amarillo- ¡no podía ser de otro modo!- con una indicación cronológica que no dejaba lugar a dudas. Y es más, si le hubiese importado mi reacción emocional, le habría confesado mi estupor y la pena posterior que me invadió, removiendo otras ausencias.

Si realmente le interesara el posible grado de cercanía que nos unía o alejaba le hubiese dicho que no tenía el orgullo de haber compartido aula ni la satisfacción de contarme entre sus allegados  -aunque teníamos más de seis  personas comunes y eso, según los sociólogos es casi, casi intimidad- pero que, como en “Vidas Cruzadas”, nuestros caminos habían realizado bucles curiosos, proporcionándome  encuentros esporádicos pero repetidos en bares y en restaurantes, en salas de exposiciones como en la del Caligrama- el que luego fue el Central-, en estrenos de cine o en la filmoteca -dónde en más de una ocasión, le vi salir enfrascado en animada charrada con Luis y/o Raúl, que había asistido a alguna de sus conferencias, presentaciones de libros y  ratos en los Portadores. Que no en balde en la juventud habíamos compartido Instituto y largas estancias en los pasillos de Linacero. Que veía “La mandrágora”, que si quería le  ayudaba a elegir de entre sus tres libros cuál leer –aunque no le gustarían, seguro- porque los tres me parecieron, en su día, escritos para mis circunstancias, de tan llenos de sensaciones, nostalgias, dolores y culpabilidades comunes, con inquietudes y  pérdidas coincidentes. Le hubiese explicado que seguía sus columnas en el Heraldo con avidez y fidelidad,… porque teníamos algo más en común que el exceso de tejido adiposo, que cuando él fue insumiso yo andaba en el Grupo de Apoyo a Alberto -Albertocho-, a Pitu y a Nacho, que compartieron camino a Torrero, por la misma causa. Le diría que al leerle sentía que nos devoraban las mismas ansias y pasiones desmedidas: la misma gula por compartir, leer, escribir, conocer, divertirnos, reírnos, comprender el entorno en el que se habita, La misma necesidad de perdurar, de entender porque alguien decide abandonarnos y saltar al vacío. Las mismas ganas de superar fronteras y estrecheces de miras viajando, dialogando, respetando, reflexionando. El mismo deseo por el disfrute múltiple de la vida, del amar, del  comer. La pasión por observar, ver, respetar las raíces de las que surges, de honrar a las fuentes de las que bebiste, de crear lazos de amistad, de criticar, de mejorar. Gula sí. Pero de esas clases.

Pero…¡era inútil intentarlo!. El requetemanido, agorero y caótico discurso que me lanzan, a la mínima ocasión, Las Sisters Unidas, no había hecho más que comenzar e iba a caerme encima por enésima vez. Quisiera o no. Ya lo sabía.  He intentado explicarles que hay una clara ventaja en ser fémina sangrante: ¡arterias protegidas!. También les he asegurado que tomo aspirinas con regularidad. He intentado esgrimir otros argumentos ciéntíficos pero es inútil. Lo recuerdo. Mientras, mi mano ya había completado una página con surrealistas dibujos de árboles retorcidos. Le voy dando la vuelta al cuaderno. ¡hay para rato!.

– Y, claro, también sabes lo que le ha ocurrido, ¿no? Y ¿la edad que tenía? Exactamente la misma que tú.

-… -¿Para qué molestarme ni aún en asentir?, mejor que noté mi incómodo silencio- …. -¡cómo si le importase un carajo!. ¡Yo sí que sigo siendo una boba rematada si creo que va a parar hasta soltarme todo el sermón de pe a pa!

– ¡Pues sí: la misma que tú – insiste- y ¿le habías visto, no?, aunque fuese en la foto del periódico, ¿sabías como estaba de enreciezado, no?– comenzó a usar el tono melodramático de cuando quieren amedrentarme y piensan que tendiendo a lo quejumbroso y lúgubre lo van a lograr. Es marca de la casa. Genética y Ambiente a partes iguales. Y mucha mala educación…

–  ¡Tía, por fav…!- intenté cortarle, que por ahí no paso pero…                                    -Fulminante, le dió uno: FUL-MI-NAN-TE. ¡Y no me digas lo de que ¡ahora firmas por acabar así!. NI SE TE OCURRA. ¡Qué he empezado a sentir una presión aquí, un sube-baja en cuanto me he enterado!.

-… – La estaba viendo, llevándose la mano al pecho, sobreactuando- … -En su defensa (¡que no deja de ser mi pariente) tengo que alegar que ha visto morir a sus abuelos maternos y a sus padres de traicioneros y repentinos achaques al corazón. Están muy sensibilizadas, las pobres…

– Si te lo decimos ni sé la de veces: ¡tómate en serio la dieta definitivamente!. ¡Cuídate!. Que sino lo vas a pagar. Bueno, tú no claro. Tú tan feliz. Peor es para los que se quedan. ¡Imagínate a su madre!. Nada más triste que enterrar a un hijo…¡NO LO QUIERO NI PENSAR!

– … – ¡Pues si no lo quieres pensar, déjalo estar, coño!. ¡Voy a acabar traspasando el papel de la mala leche que se me va cuajando. Requesón mantecoso son mis ánimos-… pero no lo digo, sólo lo pienso-

– ¡¿No dices nada?!. ¿Cuándo fue la última vez que te has hecho una revisión, te hacen ya el electro?. ¡Dijiste que al volver de vacaciones ya volvías al redil pero me da que no y estamos ya en el Pilar y, ahora, claro, …¡otra excusa!. ¿no?. Mira que…

– …- Si supiese que no iba a volver a llamarme, le colgaba. Pero siempre es batalla inútil.- … Si de verdad le importasen mis chequeos le hubiese dicho que acudo puntual a la cita anual, absurdamente esperanzada en que me saquen algo de colesterol, de azúcar, de triglicéridos o de lo que sea para tomármelo en serio pero que estoy más sana que una manzana con los niveles a la baja. ¡Qué, para mi suerte o desgracia, claro que he traspasado la frontera y me llenan el cuerpo de ventosas, pero que no se preocupase que, hasta la fecha, mis sístoles y diástoles llevan su rítmico compás!. Le pediría que dejase de ser la novia en la boda y la muerta en el entierro y tuviese un poquito de consideración. Aprovecharía para recordarle que ya me soltó la misma charla cuando se murió su adorado Larsson el año pasado y que si no tiene nada mejor que hacer que se fuese a pasear nietos, que debería dejar de bombardearme con noticias semejantes que sólo me dan más ganas de asaltar la despensa y, a falta de pan, buenas son tostadas resecas!!Y que si sigue así: puedo llegar a devorar dos y tres paquetes de la ansiedad que me está entrando!!. Y que mierda para el correo que va y viene, …

 Pero ella sigue: – blabla- con el futuro que tenía tan prometedor, que he leído que iba a volver a publicar- blablablabla, con lo que todos dicen que le querían, lo respetado y admirado que era- blablabla- ¡qué pena, qué pena!-blablabla…- Me faltan hojas en el bloc. Así que tomo una determinación:

 ¡Ya está bueno. Se acabó!. ¡Hasta aquí puedo soportar! -Ya hablaremos, tía, que tengo prisa- ¡Qué ironía lo de hablar!- porque me estaba preparando para salir. Hoy es el Pregón por si no te has enterado y sí  que tengo la excusa de tener que cumplir con la tradición. Besos para ti y para mamá- …, Píiiiiiii.- ¡Aleluya!.

          

 No le conté cuál es porque sino ¡sí que les da el patatus!: la Charanga Alternativa de la Tocinada, desde los remotos años noventa, comienza  los festejos, acudiendo a “La Bodega del General”. Por la zona (la misma de la Estación) había y hay locales más selectos: “La Lobera de Martín” y “El Chalet”, por ejemplo. Pero antes no nos llegaba el dinero y ahora…¡NO NOS DA LA REAL GANA!. Que una vez al año, no hace daño volver al  lugar inmortal que empapaba el alcohol acumulado en “El Cromañon”, “La Ley Seca”, “El Electric”, “El Sector Urbano”, “El Caos”, etc. Nos recorríamos distancias para disfrutar sus bastas raciones de madejas, morcillas, patatas asadas bañadas, por supuesto, en ajoaceite, sus bocatas de lomo y, el mejor, para mí: el de panceta (panceta que no beicon) y queso curado (que no tranchete), con el pan de pueblo untado en aceite y tomate (que no ketchup). Y allí que regresamos, como siempre, a rendir homenaje y hacer nuestro propio Discurso Inaugural –en el que de seguro que brindaremos por Félix, por Steve Jobs y, como los últimos cuatro años, por Pi. Regándolo con vino batallero, riéndonos porque ahora, aunque más comedidos, los hermanos siguen colgando calendarios de chicas semidesnudas que talleres y proveedores les regalan. Asombrándonos de que sigan colgando los jamones, longanizas y chorizos como decoración en la misma cantidad y disposición y de que usen aún la misma marca de espárragos, la misma de atún y de olivas, … comprobando que sigue acudiendo la misma  parroquia y ellos tres llevan –casi estoy por jurarlo- las mismas camisas a cuadros y lucirán hoy los mismos tres cachirulos. Todo muy segurizante. Justo lo que necesitamos

Después, protestaremos por tener que tomar por primara vez el tranvía para ir a las Ferias. Forma parte de nuestra tradición. Montarnos en dos atracciones –no más, que se nos revuelve la fartucada en los estómagos- y nos apostaremos en la barra delante de los mañicos pisauvas para rematar la faena sorbiendo vino dulce a través de un barquillo. De uno o dos o… y tal vez nos dé por cantar “Amigo Félix tú que estás en los cielos…”. Anda, acércate por ahí y toca marro por ti y por todos los escritores, poetas y amigos muertos. Por los tuyos y los nuestros. ¡Qué de disfrutar estas fiestas -que no te hacían mucha gracia, al parecer- y de la vida por vosotros ya nos vamos a encargar unos cuántos!.       No queda otra después de leer tus últimas líneas –póstumas- del artículo titulado: DIVERSIÓN. Son versos de Lorca y -paradojas del destino- van que ni pintadas y, por eso, con su permiso por sentado las reescribo:

“El otoño vendrá con caracolas…uva de niebla y montes agrupados/ pero nadie querrá mirar tus ojos/ porque te has muerto para siempre”

DIVERSIÓN EN LAS FERIAS- TESTIMONIOS GRÁFICOS RECOGIDOS EN SU HONOR, el mismo domingo en el que hubiese visto publicar sus fabulosas últimas palabras.               ¡Y AYER: lluvia de dracónidas!

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Una respuesta a CONCIENCIAS Y HOMENAJES

  1. david dijo:

    Vaya pirueta con el estilo directo, tía. Lo retuerces que da gusto. Me encanta verte correr esos riesgos. Y el tono de orgullo llena de fuerza al lector. Ahí, ahí, sin concesiones a la ortodoxia, que de simples y obedientes ya vamos bien servidos. Muac

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