LUNAS LLENAS COMO RETO

Los Gastrónomos  del Ebro, ¡siempre tan geniales!, se han puesto manos a la obra con las inventadas para este curso y, además de la cena/inaguración en La Bastilla, han colaborado con Pastores Grupo Cooperativo y Balay BSH, para que nos estimulemos a participar en la ReceTA te reTAmos, consistente en la elaboración de una tapa con el Ternasco de Aragón IGP como ingrediente básico, con dos condicionantes: ser CARDIOSALUDABLE y ORIGINAL.

Lograr que sea sana no me pareció tarea difícil. El ternasco tiene mala prensa, se lo identifica con cocina pesada, grasienta, etc. pero es porque nos quedamos sólo con la forma de presentarlo más tradicional: Paletilla de ternasco asado con patatas panadera. ¡No puede faltar en ningún evento familiar maño! -léase BBC-. Pero, por supuesto, que existen mil formas más, sin caer en la simple plancha o a la parrilla. Numerosos restaurantes zaragozanos ofrecen sus creaciones. Eso es lo malo. ¿Cómo ser original?. Ahí estriba la dificultad. Yo me lanzo con una idea que nunca me falla. Cosecha propia, de la que hago diferentes variaciones según lo que tengo en la nevera y siempre triunfa.

Y, aunque voy acelerada, me decidí a participar (al final: ¡ludópata perdida!, otra contradicción más a mis espaldas) por el placer de colaborar con la propuesta. Y realicé una receta propia de la estación recién estrenada, el Otoño. Tiempo de setas dónde lo haya.

Normalmente, la hago cuando mis padres me agasajan trayéndome del pueblo los obsequios con los que la Naturaleza premia sus esforzados paseos: níscalos o rebollones.  ¡Qué  manjares proporcionan los retiros voluntarios, la vuelta del jubilata a la vida en el campo!. Estoy por apuntarme a ella, en más de un momento, al cabo de la semana, cuando las presiones laborales nos aquejan.

Aún es pronto- tanto para mi utópica vida rural como para los hongos-, así que (resignada que soy), continúo aquí, buscando alternativas para sustituirlos. Me decidí por unos champiñones lustrosos, pidiéndole a la frutera que me los seleccionará grandes, óptimos para rellenar, pero ¡tampoco descomunales! que el reto consiste en elaborar una tapa, algo que pueda ser tomado de un sólo bocado. Un placer en miniatura que inunde nuestra boca.

El proceso comenzó limpiándolos de cualquier resto y quitándoles el tallo. Éste lo reservé para picarlo muy fino ya que es parte del relleno. ¡Qué rico el olor a tierra húmeda, nutrida y nutritiva, que va ascendiendo hasta mis papilas olfativas!. Gracias a ese olor, imagino los colores que vendrán y podré contemplar en breves. Me recreé, sin olvidarme de dejar reposar las copas de los champiñones con el ajo fileteado y unas hebras de cebollino.

En una sartén, levemente oleosa (usé un pincel, para que no hubiese exceso de grasa y cumplir con el aspecto cardiosaludable) gracias al aceite de oliva virgen extra a la guindilla, incorporé las verduras que sirvieron de condimento: el champiñón, la cebolla dulce D.O. Fuentes de Ebro y el puerro picados. Le añadí una pizca de polvo de boletus para incrementar el sabor. Las rehogué y, cuando estuvieron pochadas, escurrí y reservé tanto la mezcla como el caldo resultante.

Del ternasco utilicé sólo la parte magra, lo más limpia posible de grasas y piel. No desperdicié casi nada porque pedí cuatro chuletas de pierna del más autóctono ternasco de nuestras cabañas, tierno, tierno. Salpimenté y, cuchillo en mano, troceé la carne muy picada. Tras ello, la dejé en adobo, con un poco de canela y un golpe corto de brandy trufado.

 

Aprovechando que la sartén había quedado impregnada con el aroma de las verduras pochadas, la guindilla y el boletus, incorporé la carne, manteniendo el fuego fuerte, unos cinco minutos. Transcurrido ese tiempo, bajé el fuego y mezclé la carne con las verduras. Le añadí un poco de caldo de carne para evitar que se pegase y hacerlo más jugoso. Lo dejé reducir durante  otros 5 minutos. aproximadamente. Rectifiqué la sal y espolvoreé con otra pizca de pimienta.

Tras ello, puse los champiñones en la plancha, a fuego más que vivo, y tras darles un vuelta y vuelta (a mí me gustan casi crudos pero se pueden dejar más, según gustos) los retiré y dejé enfriar un poco para manipularlos bien.

Después, los rellené con la mezcla anterior y,  para la presentación,  espesé – con un poco de harina- el jugo resultante del sofrito.  Busqué un pincho vistoso y procedí a ensartar dos mitades rellenas, formando una bolita de champiñones con la sorpresa del ternasco oculta en su interior y sobre una tostada redonda de pan. Imitando una luna en sus días de máximo esplendor, llena y sugerente. Para seguir con el despiste y, de paso,  dar colorido, coloqué una lámina de judía verde (antes de la cocción eran entreveradas, la variedad que se cía mejor en la comarca del río Aranda) sobre una tira de pimiento rojo asado. En el plato, pinté un laminazo con la salsa y coloqué un pimiento de Herbón. El resultado fue éste:

¡BUEN PROVECHO!

– al menos, como nos aprovechó en la cena del sábado donde mis sufridas amistades fueron cobayas con el experimento. ¡Menos mal que triunfó y sorprendió!-.

Otra versión posible de presentación que contemplé, dejando sólo una mitad, con la sorpresa al descubierto, sin pincho,  pero con los mismos elementos comestibles de decoración :

No los llevé así a la cena porque quería jugar. No dije ni palabra de lo que contenían en el interior y todos pensaron que dentro habría verduras o, a lo sumo, -imitando a los célebres champis del tubo- langostinos.

Les costó adivinar y hasta los que rechazan el sabor del ternasco, tachándolo de “fuerte”, excesivamente “cárnico”, disfrutaron y repitieron. Lo dicho: cardiosaludable porque todos son alimentos de primera categoría, sin frituras excesivas, combinando productos de nuestra huerta cercana, con sal baja en sodio y, sobretodo, porque disfrutar haciéndolos y compartiéndolos, reírnos con las reacciones y bromear con las manías personales, también va ¡de maravilla! para el corazón y el organismo entero.

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4 respuestas a LUNAS LLENAS COMO RETO

  1. Esperanza dijo:

    Hola nos conocimos el día del concurso, aunque no nos presentamos, te pedí el blog y con lo amable que eres, enseguida me atendiste, por cierto mi nombre es Esperanza.
    Me gustó mucho tu tapa, ( tuve la suerte de probarla) no se como te habrá ido porque no me pude quedar hasta el final, espero que bien.
    Quiero felicitarte por tu blog, resulta muy entretenido, seguiré explorando en él con mas tranquilidad, el mío de momento lo tengo secuestrado porque me da un poco de apuro mostrarlo,soy una novata total sobretodo en informática y fotografía, pero me gustaría me informases sobre blogs de aquí, actividades, encuentros, cursos etc., que se organicen en Zaragoza, para empezar a introducirme poco a poco en el mundillo, en mi círculo no encuentro gente aficionada a la cocina……….aunque les encanta comer bien

    • Liacice dijo:

      ¡Hola, Esperanza!: ¡Qué bueno que te animaste a entrar, leer y dejarme un comentario tal y como hablamos!. Así, podemos comunicarnos. Ya disculparás pero con los nervios, no caí en que ni siquiera te había preguntado el nombre (¡con lo bonito que es!).
      Te animo a retomar tu blog. Aunque te lea poca gente (o puede que nadie) es una satisfacción personal. Un regalín que te haces a ti misma. Ir dejando recuerdos, vivencias, atesorando momentos, recreando anécdotas o inventando recetas, etcétera para cuando nos ataque el Alzehimer , je, je.
      Es una posibilidad fantástica que nos brinda la tecnología. ¡Hay que aprovecharla!, ¿no?. ¡Qué no somos abueletes con las facultades ya mermadas y con un miedo atroz a Internet y sus cosas!. Además, está claro que interés y afición por la gastronomía te sobran porque sino no habrías acudido y aguantado, casi hasta el final, viendo un evento tan aburrido desde fuera (hay que reconocer que ninguno tuvimos la chispa de Arguiñano para ir narrando lo que hacíamos, contar un chistecito, canturrear, etc.). Y la red está llena de blogs del tema, desde los que sacar recetas, contactar con gente, reflexionar sobre temas vinculados, ¡hasta te ayuda a descubrir aspecto de ti misma que desconocías!. Imponerte nuevos retos, descubrir inquietudes nuevas,…
      No le tengas miendo tampoco a la plataforma. Da igual si es wordpress o blogger u otra. Todas son sencillas en el fondo. Hay que echarles horas (yo aún desconozco la gran mayoría de las prestaciones de las que dispone y siempre voy preguntando a todo el que se ofrece y dando la paliza hasta al que no lo hace.
      ¡Hay que tomárselo como algo a conquistar poco a poco. Es el proceso lo interesante, si desde el momento 1 ya lo dominases todo, se perdería parte de la gracia y de la magia del invento. Hay personas que opinan que los blogs ya han perdido su momento, que están demodé, y te animan a invertir el tiempo en las redes sociales, en facebook, básicamente. Por lo inmediato (sobretodo si tienes un iPod porque cuelgas tus impresiones y subes tus fotos o vídeos en el acto). Dicen que ese sistema va a acabar con los blogs y todo lo demás. Pueden que tengan razón. Socialmente es más productivo y sí incrementar tus relaciones sociales es tu objetivo, tal vez deberías dejar de complicarte la vida con el blog y lanzarte al facbk pero a mí, particularmente, me gusta dejar las cosas reposar, conectar lo que vivo ahora con parte de mi pasado, … y eso en la red con su rapidez, es difícil, así que pienso seguir “comedetiando”. Va más con mi estilo de vida y mi forma de ser. Aunque no me lea ni mi madre (por los rollos que meto). Cada vez somos más inmediatos y queremos las cosas rápidas, leer poco, escribir con abreviaturas, poner imágenes en vez de palabras, … pero a mí me encanta el blog. ¡Vaya sermón que te he soltado!. No te digo yo que soy una pesadilla.
      Actualmente, tengo dificultades para seguir avanzando en el dominio tecnológico y en el estilo. Confiaba en la UPZ y en apuntarme a lso cursos semigratuitosd que han venido impartiendo pero con la crisis: ¡se los han cargado!. Hay muchas otras opciones pero todas son caras y no combinana el aspecto gastronómico y/o literario con el tecnológico (te tienes que apuntar a las tres disciplinas por separado con lo cual el precio se triplica, como poco. Además de disponer de más huecos libres). Si encuentro opciones BBB (buenas, bonitas y baratas) ya te avisaré.
      Un saludo enorme y motivador. No dejes de escribir y de comunicarte.

  2. Pingback: SIEMPRE HAY UNA PRIMERA VEZ | comedieta

  3. Pingback: Final del Concurso Gastrónomos del Ebro “TeReTAmos” | La Cultura del Tupper

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